Proyecto vibrante que nace en Paraje Altamira, con una mirada sensible al terroir y a las variedades históricas. Rocamadre Criolla es un tinto ligero y expresivo, elaborado a partir de uvas Criolla Chica de viñedos antiguos en pie franco. Aromas de frambuesa, hierbas secas y sutiles notas florales abren paso a una boca jugosa, de taninos suaves y acidez refrescante.
Detrás del proyecto está Santiago Mizzau, joven enólogo comprometido con una viticultura de mínima intervención y gran respeto por la identidad andina del vino.